Diferenciarse, clave para cerrar operaciones

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Toca hacer balance del tercer trimestre de este 2021. Se percibe confianza y optimismo de cara a este último trimestre.

La mayor preocupación es la generada en muchas industrias por el encarecimiento de las materias primas. En definitiva, tanto inversores industriales como financieros esperan cerrar con éxito 2021 con la incorporación de alguna nueva participada, por lo que esperamos que sea un trimestre récord.

Si nos centramos en el lower middle market, nuestra percepción es que existe una competencia feroz en España entre los cada vez más numerosos fondos de capital riesgo que atienden este mercado. Si a esto le sumamos la constante aparición de otras figuras, como los fondos de búsqueda, o el apetito inversor por parte de algunos industriales, nos encontramos con un ecosistema reducido de pymes para tanta liquidez.

¿Qué dinámica se está percibiendo en el mercado? Una sustancial flexibilización de los criterios de inversión de todos los players, invirtiendo en targets por debajo del tamaño deseado, con rentabilidad inferior o menor generación de caja que la perseguida.

Llevando esta reflexión a la práctica, si hiciéramos una búsqueda rápida en nuestra base de datos para un determinado sector con los siguientes criterios, ¿qué ocurriría?:

  • Localización: España
  • Estado empresa: activa.
  • Ingresos (último año disponible): entre 10 y 50 millones de euros.
  • EBITDA (último año disponible): superior a 2 millones de euros.
  • CNAE: 10 Industria de la alimentación

Encontraríamos un total de 241 compañías.

Flexibilizando los criterios, reduciendo, por ejemplo, el nivel de ingresos de 10 a 5 millones y el EBITDA de 2 a 1 millón, el número de empresas crece hasta las 571. Si vamos más allá, y bajamos el tamaño de EBITDA hasta los 500 mil euros, volvemos a multiplicar prácticamente por 2, hasta casi las 1.000 compañías.

Por supuesto, que una reducción del tamaño del target implica riesgos extras de cara al inversor, así como seguramente un período mayor de permanencia en la compañía para obtener la rentabilidad deseada. Sin embargo, hay que poner en la balanza otros elementos, como el atractivo del mercado en el que queremos entrar, las expectativas de crecimiento de la compañía, la mejora operativa o la ambición del equipo fundador por el nuevo proyecto.

Si no queremos entrar en procesos competitivos, diferenciarse como inversor (¡hemos puesto sólo el ejemplo del tamaño y la rentabilidad!) será clave para contar con un dealflow amplio para los próximos meses.

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