¿Qué piensa un Ingeniero cuando oye “valoración de empresas”?

Ernst-Christoph Schkopp (LinkedIn | Web)

Ernst-Christoph Schkopp es Ingeniero Industrial Superior y ha trabajado en multinaciones de automoción y defensa. También lo ha hecho en empresas medianas. Ha ocupado puestos de Director de Planta, Director de Operaciones…Hoy es Consultor Director de Industria en Meeminds. Meeminds es una empresa que a través de su plataforma digital ofrece un modelo novedoso y competitivo de acceso a conocimiento experto. Meeminds formaliza la transferencia de conocimiento vía contratos de consultoría.

Los Ingenieros se extrañan de lo poco que intervienen en la valoración de empresas industriales. Y no nos referimos sólo a dar un valor económico de maquinaria e instalaciones según su estado y antigüedad…

Un Ingeniero experto señalará y evaluará los puntos significativos de la empresa desde su perspectiva industrial y organizacional.

Es evidente lo que saben hacer los asesores tradicionales y cómo son sus análisis. Y seguro que muchos lo hacen bien pero, entre las empresas dedicadas a la valoración de empresas, sólo las más completas, como Empresax.com, utilizan a un Ingeniero Consultor Experto.

¿Y qué aporta el Ingeniero respecto al “valor de la empresa”?

El ingeniero, durante un proceso de valoración, compra y venta de empresa, al aportar su enfoque, puede:

  • poner de relieve los puntos fuertes (se resaltan durante la venta) y
  • los débiles (que junto a los fuertes se tienen en cuenta al hacer una compra “seria”);
  • aportar informaciones objetivas que permiten a los asesores establecer marcos realistas con sus clientes (los que piden la valoración, los que venden…).

¿Un ejemplo?

Allá va.

Hay empresas medianas que tienen éxito gracias a ciertas personas clave en la organización:

  • sea mirando hacia fuera (dueño, comercial, compras),
  • sea hacia dentro (director, jefe de fabricación, diseñador…).Empresax.com Expertos en valoración de empresas

Las empresas son un equipo, pero muchas tienen una base endeble cuando están apoyadas en personas híper-eficaces, pero “con nombre y apellido”, en vez de asentarse en sistemas  eficientes y organizados.  Esas personas que han sido fortaleza pueden convertirse en una debilidad si tras la valoración de la empresa se desencadenase una adquisición que rescindiese la relación con esas “personas clave”; la empresa sufriría una crisis de final incierto. Por ello, el valor y la forma de pago deberían depender de la vinculación de las personas clave a la empresa, mientras la nueva directiva  construye un organigrama  “a prueba de personas”.

Otras veces sucede lo contrario, la rotación en puestos significativos no permite asimilar los procedimientos internos y afinarlos para su mejoría. Ha habido un problema de base, un ambiente laboral complicado, un enfoque solo hacia el “día a día”, y será muy difícil que esa empresa haya evolucionado en sus procesos y procedimientos. Tras una adquisición sería necesario dedicar esfuerzo a ello. La empresa no “andaría sola”.

Igual que hemos puesto este pequeño ejemplo, debemos buscar más factores.

Y respecto al aspecto “proceso productivo” ¿qué añadiría el análisis del Ingeniero?

Comienzo con un pequeño recordatorio de cuestiones obvias, que al ponerse en “negro sobre blanco”  nos ayudará a generar razonamientos.

La empresa industrial  entrega productos o productos+servicios, pero el proceso productivo solo es una parte de la cadena (el famoso supply chain).

Una empresa  puede tener un gran valor por la gestión de proveedores, aunque sea de poco valor por su aspecto productivo. Así, hay empresas de éxito donde:

  • se transforma poco o en otras palabras se añade poco valor al producto (viene muy terminado de proveedores) y/o,
  • lo que añade no es específico en su dificultad o proceso, con lo que lo que esa empresa hace, lo hacen (o pueden hacer), muchos, y/o
  • la barrera de entrada a la tecnología es baja (por lo económico o por lo generalista o poco innovador),
  • la capacidad productiva puede estar limitada y poner en riesgo el asumir pedidos “grandes”.

Y sin embargo, su cadena de proveedores les permite un buen comportamiento. Eso funcionará mientras se tenga un conocimiento de la tecnología y del producto que permita a la empresa no quedarse al albedrío de los proveedores sino al revés, dirigirlos (industrias automóvil, aeronáutica, por ejemplo). Un Ingeniero detecta cómo está la organización frente a sus proveedores y su utilidad.

El know-how para crear esa cadena de proveedores “no es poco”. Evidentemente, además, con buenos costes, buenos plazos (al menos, fiables), buena calidad, son clave para el éxito.

El caso extremo contrario es el de una empresa que tiene proveedores poco determinantes, porque se pueden sustituir,  o porque sólo hay uno para todo el sector, pero un proceso productivo muy avanzado, sea por la dificultad, por el coste de las instalaciones, por lo específico, por lo novedoso, por lo rentable, o por poder asumir fabricaciones enormes y ser flexibles para pedidos pequeños.

Entre ambos extremos, todos los matices.  Un Ingeniero situará todos estos aspectos en su valoración correcta.

Existen muchos enfoques para guiarse en un análisis detallado.Importante: “los árboles deben dejar ver el bosque”. Un enfoque sencillo y completo: las 5 M.  Pero eso lo comentaremos otro día, si queréis.

Si tienes cualquier duda sobre valoración de empresas o los procesos de compraventa de empresas, puedes escribirnos en nuestra sección contacto

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Equipo de Redacción Empresax

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