Valoración por múltiplos de EBITDA: claves (I)

En las compraventas de empresa es muy habitual ligar el valor de empresa al EBITDA de la compañía (por ejemplo, 8x un EBITDA de 2 millones de euros arroja un valor de empresa de 16 millones de euros). Por ello es muy importante tener claro este concepto a pesar de que no está previsto en el Plan General Contable. Como veremos a continuación y a lo largo de esta serie, si el precio que vamos a pedir es el resultado de aplicar un múltiplo a nuestro EBITDA, será clave:

  1. Poder defender el múltiplo que se está aplicando.
  2. Que el EBITDA al que vamos a aplicar ese múltiplo esté bien ajustado o ser capaz de defender porqué es esa cifra y no otra.

¿Qué es el EBITDA?

Es el margen de beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones (“earnings before interest, tax, depreciations and amortizations”).

Su obtención es aparentemente sencilla, dado que resulta de sumar al resultado neto de explotación (beneficio antes de intereses e impuestos) las amortizaciones.

Para una definición más detallada, podéis consultar este excelente artículo de José Ignacio Llorente, profesor de la UDIMA y el CEF.

El múltiplo aplicado al EBITDA

Así es, llegado el momento, el vendedor tiene que justificar el porqué del precio que está pidiendo. Esto suele ocurrir una vez que se reciben las ofertas no vinculantes por parte de los potenciales compradores. No resultará sorprendente que estas ofertas son por lo general inferiores a las pretensiones del vendedor y es entonces cuando este debe dar los argumentos para pedir un precio superior.

Un caso extremo que probablemente rompería la negociación sería la estrategia de agarrarse exclusivamente, a que el múltiplo que se paga en el sector es 8x (siguiendo con el ejemplo inicial). En nuestra experiencia hemos visto de todo, desde que lo han leído por ahí, hasta que se lo ha dicho un familiar. Obviamente esto no es suficiente y debemos respaldarlo con los siguientes datos, entre otros:

  • Crecimiento de la compañía.
  • Rentabilidad.
  • Riesgo
  • Nivel de deuda.
  • Etc.

¿Por qué? Muy sencillo. Si estamos utilizando los múltiplos de EBITDA del sector, lo que equivale a decir que nos estamos amparando en el múltiplo de EBITDA implícito pagado por otras empresas, tendremos que justificar que las compañías son comparables. Se suele asumir que dos empresas del mismo sector lo son, pero la forma en que la sociedad está montada para vender sus productos o servicios puede ser totalmente diferente y por tanto no serían comparables. Así es, dos empresas son comparables en términos de valoración por múltiplos cuando tienen perspectivas de crecimiento similar, rentabilidades similares, etc.

EBITDA implícito:

  • Valor de Empresa X: 20 millones de euros.
  • EBITDA de la Empresa X: 2 millones de euros.

Múltiplo de EBITDA implícito: 20/2= 10x (veces)

Los ajustes

Una vez alcanzado un acuerdo sobre el múltiplo la negociación del precio no termina aquí, y es que ligar el valor al EBITDA debe hacernos tener en cuenta la importancia de conocer este concepto financiero, para evitar, o al menos adelantarnos, a las sorpresas. Efectivamente, de los ajustes no se escapa nadie. El EBITDA se ajustará al alza o la baja y dado que estamos ligando a esta métrica el precio, este subirá o bajará consecuentemente.

Estos ajustes pueden deberse a:

  • Errores contables o aplicaciones incorrectas de la legislación (i.e. coste de seguridad social que debería pagarse por un trabajador de la compañía que cotiza como autónomo indebidamente).
  • Reclasificación de partidas por no considerarse recurrentes (si una empresa que no se dedica al negocio inmobiliario vende un local que tiene en su activo, el EBITDA del año de la venta se verá aumentado considerablemente, pero la realidad es que, al no ser la venta de inmuebles parte de su actividad, esos ingresos no deberían tenerse en cuenta para la obtención de un EBITDA que nos permita comparar su evolución con la de años anteriores).

En Empresax.com hemos preparado una serie de artículos y herramientas que te permitirán valorar tu empresa de una manera rápida y sencilla. Como quizás sepas existen distintos métodos de valoración, siendo el más aceptado el de descuento de flujos de caja. En la práctica se suelen utilizar varios métodos y los valores resultantes se ponderan.

En esta serie te facilitaremos las herramientas necesarias para que valores tu empresa según su EBITDA (en la serie profundizaremos en este parámetro tan habitual en las ventas de empresas y en el análisis financiero) y obtengas una primera idea que confrontar con tus expectativas y con el valor a negociar con el potencial comprador.

Otros artículos de esta serie:

Si tienes cualquier duda sobre los procesos de compraventa de empresas o la valoración de empresas, puedes escribirnos en nuestra sección contacto

 

The following two tabs change content below.
Cofundador y Director de Empresax.com | Consultor en compraventa de empresas y abogado | +34 912 302 248

Últimas entradas deFrancisco José Hidalgo-Barquero (ver todo)